Cómo escribir un anuncio de empleo para tu salón que atraiga a las buenas profesionales

por Jimena Montalbán, Hugo Te Ayuda6 min de lectura

Piensa en la última profesional buena que conociste. La que tenía la agenda llena, la que se llevaba a las clientas detrás cuando cambió de salón. ¿Crees que esa persona contesta a un «se busca manicurista, interesadas escribir por privado»? No contesta. No lo necesita. Las buenas eligen, y para que te elijan a ti, tu anuncio tiene que darles motivos.

Primero: el anuncio no es para «gente que busca trabajo», es para una persona concreta

Antes de escribir una línea, decide a quién quieres. No «una manicurista», sino «una manicurista con soltura en semipermanente y nivelación, que sepa tratar a clientas exigentes y quiera un puesto estable de tarde». Cuanto más concreta sea la persona en tu cabeza, más fácil es escribir algo que ella lea y piense «esto es para mí». Un anuncio que quiere gustar a todo el mundo no le habla a nadie.

Lo que tiene que contar tu anuncio (en este orden)

El puesto, con nombre completo. «Manicurista para salón de uñas en Málaga, jornada de tarde». Puesto, tipo de salón, ciudad y jornada en la primera línea. Es lo que se ve en el móvil sin abrir nada, y es también lo que buscan en Google las personas que quieren trabajar en tu ciudad.

Cómo es tu salón de verdad. Dos o tres frases honestas: qué tipo de clienta tienes, cuántas sois, qué ambiente hay. «Somos tres, trabajamos con cita previa, clientas que repiten desde hace años, cero gritos» dice más que «salón consolidado en pleno crecimiento».

Lo que se va a llevar. Horario real, salario o rango, si hay comisión, si hay formación, si hay posibilidad de crecer. Sé concreta con lo que puedas. Si no quieres poner el salario exacto, pon un rango: los anuncios sin ninguna referencia de sueldo son los primeros que se saltan.

Lo que pides. Solo lo imprescindible. Cada requisito de más espanta a alguien que quizá te habría encantado. Separa lo obligatorio («experiencia con semipermanente») de lo deseable («si sabes de nail art, mejor»).

Cómo apuntarse, fácil. Si el proceso es «mándame el currículum por WhatsApp», prepárate para currículums perdidos entre las citas de las clientas. Un enlace donde se apuntan en dos minutos, desde el móvil y sin crear cuenta, te ahorra el caos y a ellas la pereza.

Lo que sobra

Las mayúsculas («URGE»), los «imprescindible buena presencia» (hoy es un imán de problemas y no dice nada del trabajo), las listas de diez requisitos, y las frases hechas tipo «incorporación inmediata a equipo dinámico». Y una que duele: el anuncio reenviado como mensaje de WhatsApp sin tu marca ni tu logo. Tu salón tiene una imagen que has construido durante años; el anuncio debería parecer tuyo.

El detalle que casi nadie hace: dale una cara

Un anuncio con el logo del salón, una foto del espacio y el nombre de quien va a leer las candidaturas convierte muchísimo mejor que un texto pelado. La candidata se imagina trabajando ahí. Y un cartel con código QR en el escaparate hace algo que ningún portal de empleo puede hacer: llega a la profesional que pasa por tu calle todos los días y ya te conoce.

Antes de publicar, léelo como si fueras ella

Pregúntate: ¿sé qué puesto es, dónde, en qué horario y más o menos por cuánto? ¿Sé cómo es el sitio? ¿Sé cómo apuntarme sin dar vueltas? Si las tres respuestas son sí, publica. Si alguna es no, ya sabes qué falta.

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